JESUS Y LA ORACION, Predica del domingo 12 Julio

Es tanto lo que la Palabra de Dios estima a la oración, que nos invita a “orar sin cesar”

(1 de Tesal 5:16-18 Estén siempre gozosos. 17 Oren sin cesar. 18 Den gracias a Dios en todo, porque ésta es su voluntad para ustedes en Cristo Jesús.)

(1 de Pedro 4:7 El fin de todo se acerca. Por lo tanto, pórtense juiciosamente y no dejen de orar.),

(Romanos 12:12 Gocémonos en la esperanza, soportemos el sufrimiento, seamos constantes en la oración.)

(Colosenses 4:2 Dedíquense a la oración, y sean constantes en sus acciones de gracias.)

Sin embargo, a pesar de todas estas referencias de la Palabra de Dios que señalan la importancia de la oración, algunas veces se hace a un lado o se clasifica como algo de prioridad menor o se convierte en una rutina obligada. A través del ejemplo de Jesucristo vamos a ver la importancia de la oración y al mismo tiempo demostrar que la oración misma tiene que ser una de las prioridades más importantes de nuestra vida.

 

1. Lucas 5:15-16 Pero su fama seguía extendiéndose, y mucha gente se reunía para escucharlo y para que los sanara de sus enfermedades; 16 pero Jesús se retiraba a lugares apartados para orar.

En esta escritura, así como las siguientes, es importante poner especial atención al contexto, puesto que este hará que veamos las condiciones bajo las cuales Jesucristo oraba y del mismo modo recibiremos instrucción valiosa. Así que, comencemos por los versiculos 12-13 En otra ocasión, mientras Jesús estaba en una de las ciudades, se presentó un hombre lleno de lepra, quien al ver a Jesús se arrodilló y, rostro en tierra, le rogaba: «Señor, si quieres, puedes limpiarme.» 13 Entonces Jesús extendió la mano, lo tocó y le dijo: «Quiero. Ya has quedado limpio.» Y al instante se le quitó la lepra., vemos que habla sobre la sanidad de un hombre enfermo de lepra. Con esta oportunidad, el versículo 14 Jesús le ordenó: «No se lo cuentes a nadie. Sólo ve y preséntate ante el sacerdote, y ofrece por tu purificación lo que ordenó Moisés, para que les sirva de testimonio.», dice que Jesús evitaba la publicidad de sus milagros. Podemos concluir de este pasaje que Jesucristo estaba muy ocupado con todas estas multitudes que venían a él, y de seguro estaría mucho más ocupado que muchos de nosotros, bajo tales condiciones, ¿cuántos de nosotros habríamos tomado tiempo para orar? Pero veamos lo que Jesucristo hizo:

Lucas 5:16 “MAS ÉL SE APARTABA a lugares desiertos y ORABA”

Cuando la palabra “mas” aparece, siempre compara lo que precede con lo que sigue. En este caso, lo que precede es la descripción de un Jesucristo muy ocupado. Lo que sigue, nos dice que a pesar del hecho de que estaba muy ocupado, se apartaba a lugares desiertos y oraba.

Además, observa que el tiempo del verbo utilizado no es pasado simple sino copretérito o imperfecto (“oraba”). Este tiempo, denota que algo era hecho repetidamente y consistentemente en el pasado en comparación con el pasado simple, el cual asume que algo se hizo en el pasado una vez en un momento específico. Por lo cual, lo que los versiculos 15 y 16 describen no es algo que pasó una sola vez en la vida de Jesucristo, sino que lo que nos dice es que SIEMPRE estaba muy ocupado, con multitudes que venían a Él, pero también siempre acostumbraba tomarse tiempo para orar. En otras palabras, la oración era un Habito de Jesucristo, algo a lo que le daba prioridad número uno, aún cuando estaba muy ocupado. Por consiguiente, esto nos enseña la importancia de la oración. La importancia de esto es tan grande que Jesucristo, el Hijo de Dios, acostumbraba distribuir parte de su tiempo para la oración. Además, lo anterior indica que si oramos o no, no depende del tiempo que tengamos, sino es cuestión de darle prioridad. Jesucristo tenía tiempo para orar porque Decidia apartar tiempo para ello. Todos nosotros de un modo u otro distribuimos nuestro tiempo para varias actividades. La cuestión no es si tenemos tiempo o no, porque el día sigue teniendo las mismas 24 horas que tenía en la época de Jesucristo. Lo que hay que preguntarnos es qué prioridad tiene la oración en nuestra rutina diaria. ¿Es la oración para nosotros una de nuestras principales prioridades así como lo era para Jesús o es algo que decidimos hacer cuando terminamos nuestras tareas como trabajo, estudio, ver TV, dormir etc.? El ejemplo de Jesucristo, así como otros registros en la Palabra de Dios nos insisten en hacer de la oración la PRIORIDAD PRINCIPAL EN NUESTRAS VIDAS.

Así que, en lugar de distribuir primero todo el tiempo para todas las demás actividades y luego, si sobra algo, dedicarlo a la oración, es mejor PRIMERO establecer tiempo para orar y luego organizar tu tiempo para otras cosas.

 

2. Marcos 1:35 Muy de mañana, cuando todavía estaba muy oscuro, Jesús se levantó y se fue a un lugar apartado para orar.

Otro registro muy útil donde vemos a Jesucristo orando viene en Marcos 1:35. De nuevo, es muy importante echarle un vistazo al contexto de la escritura. Así que empezando el versículo 21 Llegaron a Cafarnaún, y en cuanto llegó el día de reposo, Jesús fue a la sinagoga y se dedicó a enseñar., dice que Jesús enseñaba en la sinagoga de Capernaum donde también echó fuera un espíritu inmundo (versiculos 23-27). Como resultado, “inmediatamente su fama se extendió por toda la región alrededor de Galilea” (versiculo 28). Después de salir de la sinagoga, fue a la casa de Simón y Andrés donde sanó a la suegra de Simón (versiculos 30-31). Finalmente:

Marcos 1:32-34 Al anochecer, cuando el sol se puso, llevaron a Jesús a todos los que estaban enfermos y endemoniados. 33 Toda la ciudad se agolpaba ante la puerta, 34 y Jesús sanó a muchos que sufrían de diversas enfermedades, y también expulsó a muchos demonios, aunque no los dejaba hablar porque lo conocían.

Así como en la escritura anterior aquí tenemos la descripción de otro muy ocupado día de Jesús. Además, puesto que iba a estar en Galilea el siguiente día también y debido a que su fama se había extendido alrededor de la región, cualquiera de nosotros podríamos esperar que el siguiente día iba a ser igual de ocupado, sino es que aún más. Esto es lo que exactamente sucedió al día siguiente como en los versiculos 36 y 37 dicen refiriéndose al día siguiente:

 

Marcos 1:36-37 “Simón y los que estaban con él comenzaron a buscarlo, 37 y cuando lo encontraron le dijeron: «Todos te están buscando.”

Todos lo estaban buscando, esto significa que el día que apenas acababa de empezar iba a ser muy ocupado. En realidad, habiendo terminado un día muy ocupado y sabiendo que el siguiente iba a ser igual, ¿quién de nosotros se habría levantado temprano para orar? Y si alguien lo hizo, ¿acaso no sería que esa persona considera la oración como algo extremadamente importante y no sería también que es la principal prioridad en su vida? Bueno, vamos a ver quién hizo de la oración su prioridad:

 

Marcos 1:35 Muy de mañana, cuando todavía estaba muy oscuro, Jesús se levantó y se fue a un lugar apartado para orar.

Jesús sabía que iba a ser un día muy ocupado el cual probablemente no le dejaría mucho tiempo para orar. ¿Qué hizo? Se levanto MUY TEMPRANO a orar. ¿A caso no es esta una maravillosa forma de empezar el día, incluso para uno muy ocupado? En vez de empezar el día pensando en las presiones y demandas, puedes empezarlo comentándolo con tu Padre Celestial, y luego, durante el día, tendrás el gozo de ver Su poder respondiendo a tus oraciones y acomodando las cosas de tu día para ti. Pero para hacer eso, tienes que creer lo que Palabra de Dios dice sobre la importancia de la oración y lo que Dios puede hacer como resultado de eso, hasta el punto que sugestionasa tu mente a levantarte temprano a orar. Jesús no se levantaba solo porque derrepente así le sucedía, sino que Él determinaba levantarse a orar porque reconocía la prioridad de la oración y la importancia en su vida. Por lo cual, es cuestión de prioridad y no de tiempo.

 

3. Mateo 14:23 Luego de despedir a la gente, subió al monte a orar aparte. Cuando llegó la noche, Jesús estaba allí solo.

Otra escritura donde vemos a Jesucristo orando viene en el capítulo 14 de mateo. De nuevo es muy importante observar el contexto. Esta vez el día no solo estaba muy ocupado, sino que también comenzó muy triste para Jesús, ya que fue el día que supo sobre la decapitación de Juan el Bautista (versiculos 1-11 para la decapitación):

 

Mateo 14:12 Más tarde, los discípulos de Juan fueron y tomaron el cuerpo, lo enterraron y fueron a darle las noticias a Jesús.

Antes de continuar, ¿cómo se sentirían si se enteran de que mataron tan horriblemente a su primo, quien también estuvo siempre a su lado fielmente? Creo que probablemente se sentirían muy triste y les gustaría estar solo por un rato. Eso fue lo mismo que Jesús quiso:

Mateo 14:13 Cuando Jesús se enteró, se fue de allí en una barca, a un lugar apartado. Cuando la gente lo supo, lo siguió a pie desde las ciudades.

El hecho de que se apartara a un lugar desierto no era algo planeado, porque sucedió “CUANDO Jesús se enteró de lo que pasó”. Obviamente, Jesús quería tener un tiempo tranquilo después del golpe de las malas noticias. Sin embargo, no se quedó ahí para siempre. Algún tiempo después partió de ese solitario lugar y vio una multitud esperándole; cuando los vio, “tuvo compasión por ellos y sanó a sus enfermos” (versiculo 14). De hecho, no solo sanó a los enfermos sino que también los alimentó milagrosamente (versiculos 15-21). Entonces, el versículo 22 nos dice lo que pasó al respecto:

 

Mateo 14:22 Enseguida, Jesús hizo que sus discípulos entraran en la barca y que se adelantaran a la otra orilla, mientras él despedía a la multitud.

La palabra “enseguida” está conectada con la alimentación de las multitudes y significa que tan pronto las multitudes fueron alimentadas Jesús hizo que sus discípulos entraran en la barca. Observa la palabra “hizo”. La palabra en el texto en griego es el verbo en pasado: “anagkazo” que es usado 9 veces en el Nuevo Testamento y significa “obligar a alguien a hacer algo que tal vez no quiera”. Entonces, de acuerdo al pasaje anterior Jesús obligó a sus discípulos a entrar en la barca. Probablemente no querían, pero no lo discutió, los obligó a hacerlo. Luego, despidió a la multitud. La pregunta que probablemente nos hacemos ahora es ¿porqué obligó a sus discípulos a irse? ¿Qué planeaba después de despedir a la multitud? La respuesta está en el versiculo 23:

Mateo 14:23 Luego de despedir a la gente, subió al monte a orar aparte. Cuando llegó la noche, Jesús estaba allí solo.

La razón por la cual no le permitió a sus discípulos quedarse sino que los obligó a subir a la barca e irse era porque quería estar solo y ORAR. Observa qué tan importante era la oración para Jesucristo. Estaba dispuesto a levantarse muy temprano, a alejarse de la multitud, a obligar a sus discípulos a irse, solo para orar. ¿A caso esto no indica que la oración era la prioridad más importante en su vida? Ciertamente lo es. Nosotros también podemos tomar en cuenta estos registros y creer lo que la Palabra de Dios dice sobre la importancia de la oración así como hacerla la prioridad más importante en nuestras vidas también.

 

4. Lucas 6:12-13 Por esos días Jesús fue al monte a orar, y pasó la noche orando a Dios. 13 Al llegar el día, llamó a sus discípulos y escogió a doce de ellos, a los cuales también llamó apóstoles, a saber:

Otra escritura donde encontramos a Jesucristo orando es en Lucas 6. Esta vez, no se enfoca en el hecho de hacer tiempo para orar sino en el tema de su oración. Aunque el registro no dice específicamente el tema, se puede ver fácilmente en el contexto

Oró TODA LA NOCHE. Aunque la Biblia no especifica por lo que oraba, dice que por la mañana tomo una de las decisiones más cruciales de su ministerio: escoger a los doce. Por lo cual, lo más probable es que el tema central de su oración esa noche era esa decisión. Ahora la pregunta es: si Jesús necesitaba orar antes de tomar decisiones, ¿no crees que nosotros también tenemos que orar antes de tomarlas? ¿Porqué tomar decisiones usando nuestras pequeñas mentes y la información de nuestros cinco sentidos? ¿porqué no mejor acudir a Dios y pedirle instrucción y que nos muestre cuál es la mejor opción que debemos de tomar? Él sabe cual es la mejor opción, está dispuesto a mostrárnosla y tiene los medios, su espíritu en nosotros para enseñarnosla. La cuestión no es si está dispuesto y quiere ayudarnos o no, porque puede y quiere; la verdadera cuestión es: ¿lo escogemos nosotros a Él como nuestro consejero y vamos a Él a preguntarle en oración?

Lo mismo aplica para cosas pertinentes en nuestro servicio a Dios. No tenemos porqué confundirnos en cómo servirle o qué hacer por Él. No tenemos porque torturar nuestras pequeñas mentes al tomar decisiones sobre cosas que le pertenecen a Él. Él es el responsable en decirnos qué hacer y cómo hacerlo La Biblia nos dice que amemos, oremos, estudiemos, presentarnos aprobados ante Dios etc. Así que, no necesitamos que Dios nos diga personalmente que oremos: ya que lo dijo en Su Palabra. De igual modo, no necesitamos que Dios personalmente nos diga que amemos: ya lo ha dicho en Su Palabra también. Sin embargo, sí necesitamos su instrucción personalmente si por ejemplo estamos pensando en ir a tal o cual lugar a trabajar para Dios. En tal caso, antes de que tomemos alguna decisión, oremos al respecto y observemos lo que Dios quiere. Tal vez quiera que vayamos a otro lado, tal vez quiera que hagamos otra cosa. Es cosa de Él, ¿o no?

 

5. Mateo 26:36-46 Entonces Jesús fue con ellos a un lugar que se llama Getsemaní, y dijo a sus discípulos: «Siéntense aquí, mientras yo voy a orar en aquel lugar.» 37 Jesús llevó consigo a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, y comenzó a ponerse triste y muy angustiado. 38 Entonces les dijo: «Quédense aquí, y velen conmigo, porque siento en el alma una tristeza de muerte.» 39 Unos pasos más adelante, se inclinó sobre su rostro y comenzó a orar. Y decía: «Padre mío, si es posible, haz que pase de mí esta copa. Pero que no sea como yo lo quiero, sino como lo quieres tú.»

40 Luego volvió con sus discípulos, y como los encontró durmiendo, le dijo a Pedro: «¿Así que no han podido mantenerse despiertos conmigo ni una hora? 41 Manténganse despiertos, y oren, para que no caigan en tentación. A decir verdad, el espíritu está dispuesto, pero la carne es débil.»

42 Otra vez fue y oró por segunda vez, y dijo: «Padre mío, si esta copa no puede pasar de mí sin que yo la beba, que se haga tu voluntad.» 43 Una vez más fue y los halló durmiendo, porque los ojos se les caían de sueño. 44 Entonces los dejó y volvió a irse, y por tercera vez oró con las mismas palabras. 45 Luego volvió con sus discípulos y les dijo: «Sigan durmiendo y descansando. Miren que ha llegado la hora, y el Hijo del Hombre es entregado en manos de pecadores. 46 ¡Vamos, levántense, que ya se acerca el que me traiciona!. 46 ¡Vamos, levántense, que ya se acerca el que me traiciona!»

Después de todo lo anterior, continuaremos con otro ejemplo que viene en el bien conocido pasaje de Mateo 26:36-46. Las cosas que vamos a ver pasaron poco antes de que arrestaran a Jesucristo que finalmente terminó en su crucifixión. Empecemos en el versículo 36:

La razón por la cual Jesús estaba muy triste y angustiado era porque sabía lo que iba a pasar. En verdad, era un tiempo muy difícil para él y al mismo tiempo crucial para todos nosotros, puesto que el plan de nuestra salvación estaba basado en su sacrificio personal y su resurrección. Pero ¿cómo decidió enfrentar esta crisis? Los versiculos siguientes 39-44 nos dan la respuesta:

Estaba preguntando al Padre si había otra forma en la que pudiera lograr la salvación para la humanidad sin tener que pasar por esa terrible experiencia. Oró por eso. De hecho, oró tres veces. Es muy edificante poner atención a la actitud de su oración. Como vemos, él expresó su deseo a Dios (“si es posible pase de mi esta copa”) PERO al mismo tiempo pidió que se hiciera la voluntad de Dios (“hágase tu voluntad”). Esto es muy importante, ya que algunas veces pensamos que porque le pedimos a Dios por algo está obligado a hacerlo y no solo eso sino que también en el momento que nosotros queremos. Dios está obligado a hacer cualquier cosa que le pidamos solo si eso va de acuerdo a su voluntad.

Por otro lado, hay otras cosas que las personas quieren y no se mencionan en la Biblia en alguna promesa específica. Por ejemplo, supongamos que quiero tener un tipo de carro, en la Biblia no viene ninguna promesa que me diga que es la voluntad de Dios que yo obtenga ese carro o no. Entonces, ¿sería correcto afirmar que ese carro es mio? Obviamente no, a menos que Dios me haya dicho específicamente que va a ser mio. ¿Es correcto pedirle a Dios mi deseo? Si, ¿Es correcto pedirle que me muestre si es bueno para mí tener ese carro o no? Claro que si!! ¿Debería confiar en Su Palabra que dice que SU VOLUNTAD es “buena, agradable y perfecta” (Romanos 12:2 Y no adopten las costumbres de este mundo, sino transfórmense por medio de la renovación de su mente, para que comprueben cuál es la voluntad de Dios, lo que es bueno, agradable y perfecto.) y que “ÉL cuida de nosotros” (2 de Pedro 2:7 pero puso a salvo al justo Lot, que vivía abrumado por la desenfrenada conducta de los malvados.) y así someter mis deseos a Su voluntad, cualquiera que esta sea? Eso fue lo que Jesús hizo. Lo que oró, como no era la voluntad de Dios no pudo ser hecho. Pero mira que aunque había un deseo “que pasara de él la copa”, tenía un DESEO MUCHO MAS GRANDE para que la voluntad de Dios fuera hecha; dijo: “pero que no sea como yo quiero, sino como tu”. ¿No es de nuevo muy edificante? ¿Acaso esto no nos dice que a pesar de los varios deseos que podamos tener y ponemos en oración, también deberíamos tener un DESEO MAYOR el de que se cumpla la “buena, agradable y perfecta” voluntad de Dios?

Regresando al ejemplo de Jesucristo, aunque lo que oró no se pudo cumplir, eso no significa que Dios no honró su oración. En el evangelio de Lucas vienen varios detalles:

Lucas 22:39-46 Jesús salió y, conforme a su costumbre, se fue al monte de los Olivos. Sus discípulos lo siguieron. 40 Cuando llegó a ese lugar, Jesús les dijo: «Oren para que no caigan en tentación.» 41 Luego, se apartó de ellos a una distancia como de un tiro de piedra, y allí se arrodilló y oró. 42 Y decía: «Padre, si quieres, haz que pase de mí esta copa; pero que no se haga mi voluntad, sino la tuya.»

43 [Se le apareció entonces un ángel del cielo, para fortalecerlo. 44 Lleno de angustia, oraba con más intensidad. Y era su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra.] 45 Cuando Jesús se levantó después de orar, fue a donde estaban sus discípulos, y a causa de la tristeza los halló durmiendo. 46 Les dijo: «¿Por qué duermen? ¡Levántense y oren para que no caigan en tentación!»

Dios envió un ángel y lo fortaleció para que se hiciera el deseo MAYOR: la voluntad de Dios. A veces, podemos descubrir que nuestros deseos personales no van de acuerdo con la “buena, agradable y perfecta” voluntad de Dios. Si nuestro MAYOR DESEO es hacer la voluntad de Dios, Dios nos va a fortalecer para hacerla. En el caso de Jesucristo, la fortaleza que recibió por haber orado se demuestra en el registro de su arresto

Juan 18:3-11 Así que Judas tomó una compañía de soldados, y algunos alguaciles de los principales sacerdotes y de los fariseos, y fue allí con linternas, antorchas y armas. 4 Pero Jesús, que sabía todas las cosas que le habían de sobrevenir, se adelantó y les preguntó: «¿A quién buscan?» 5 Le respondieron: «A Jesús nazareno.» Jesús les dijo: «Yo soy.» Y con ellos estaba también Judas, el que lo entregaba. 6 Cuando les dijo: «Yo soy», ellos retrocedieron y cayeron por tierra.

7 Él volvió a preguntarles: «¿A quién buscan?» Y ellos dijeron: «A Jesús nazareno.» 8 Respondió Jesús: «Ya les he dicho que yo soy. Si es a mí a quien buscan, dejen que éstos se vayan.» 9 Esto, para que se cumpliera lo que había dicho: «De los que me diste, no perdí a ninguno.»

10 Simón Pedro, que tenía una espada, la desenvainó e hirió con ella al siervo del sumo sacerdote, que se llamaba Malco, y le cortó la oreja derecha. 11 Pero Jesús le dijo a Pedro: «Regresa la espada a su vaina. ¿Acaso no he de beber la copa que el Padre me ha dado?»

El último versiculo nos enseña que la crisis se había terminado. Aunque su voluntad era otra, su MAYOR deseo era hacer la voluntad de Dios. Así que sometió su voluntad a la voluntad de Dios, así es como nosostros debemos hacer. Pero para hacerlo, oró y obtuvo fortaleza. Aparte de eso, la fortaleza se demuestra en su reacción hacia aquellos que venían a arrestarlo. Así que aunque se apartó extremadamente afligido y triste su reacción que viene en la escritura anterior estaba llena de valor. Porque de verdad se necesita valor para ir a encontrarse con aquellos que sabes que mas tarde te van a torturar. Alguien lleno de miedo hubiera tratado de escapar de la situación. Pero Jesús no tenía miedo. En vez de tratar de esconderse tras los otros, se adelantó a preguntarles que a quién buscaban. De hecho, no solo hizo eso sino que también tuvo cuidado de la seguridad de sus discípulos. Además, tuvo el amor y la tranquilidad para sanar la oreja del siervo que Pedro había cortado (Lucas 22:51). Si todo esto no demuestra a un hombre bien fortalecido ¿Entonces qué? Pero ¿cómo se fortaleció? ¿cómo venció a la crisis? MEDIANTE ORACIÓN.

 

6. Conclusión

Después de todo lo anterior, y aunque hay más escrituras que pueden estudiar por si mismos; queda claro, que la oración era algo muy importante en la vida de Jesucristo, algo de lo que tuvo gran cuidado. Por causa de la oración, esten listos para levantarse temprano en la mañana. Mediante la oración, tomen decisiones y venzan situaciones difíciles. En comparación con la idea general que dice “ora si tienes tiempo” EL DISPUSO TIEMPO para orar. En lugar de la manera de pensar del mundo que dice: “escoge lo que TU creas que sea más conveniente para ti” oró para ver lo que para Dios era lo mejor y hacer su voluntad. Para cerrar, vamos a Filipenses 4:6-7 No se preocupen por nada. Que sus peticiones sean conocidas delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias, 7 Y que la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guarde sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús.